Decidir es un trabajo horrible. Sobre todo para mi que nunca me decido por nada, voy de compras sola y tengo que preguntarle siempre a la dependienta. ¿cual te gusta más?. Normalmente son bastante sosas y como ahora las comisiones han desaparecido por la crisis, sin mirarte te contestan: -Ese- y tú piensas ¿cual? si tengo aquí en el probador las 6 prendas que como máximo me dejan pasar. Joder, podrían ser un poco más explícitas... Finalmente si has ido de compras para quitarte cualquier depre, de esas que tenemos las mujeres, apareces en casa con unos zapatos que te hacen daño, una túnica de brillantes que jamás te pondrás y unos pantalones una talla menos por si adelgazas.
Si supieras que hacer en cada momento sin ser una indecisa, habrías comprado cosas útiles, o en el mejor de los casos, NADA.
Porque? porque es mejor no comprar NADA que llevarte a casa cualquier mierda. Pues así es para todo en la vida, pero no veas lo que cuesta tener criterio y decidir.
Yo ya me he dado cuenta, en muchas cosas no soy indecisa, sé lo que quiero.
Escucho mis emociones, escucho a mi corazón, y en un mundo donde todo vale, después de muchos años y a pesar de todo lo que he pasado y hemos pasado, sé lo que quiero.
Te quiero a ti.
¿Y tú sabes lo que quieres?